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Hiperestimulación óvaricca

Hiperestimulación Ovarica

La estimulación ovárica se realiza para obtener un número adecuado de óvulos. Conseguir demasiados puede producir un Síndrome de Hiperestimulación Ovarica.
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La mayoría de ciclos presenta cierto grado de hiperestimulación ovárica, debido al uso de fármacos para la estimulación ovárica controlada con la intención de aumentar la respuesta ovárica. No obstante el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica (SHO), que consiste en la forma severa de este cuadro, sólo se da en 1-2% de los tratamientos realizados.

 

¿Qué es el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica? 

 

El SHO se relaciona con la respuesta ovárica, aumentando el riesgo cuantos más folículos obtengamos y mayores sean los niveles de estradiol sanguíneo. Según estudios realizados en nuestro centro, el riesgo de tener un SHO es mayor a partir de los 14-15 folículos, aunque no se puede descartar incluso en bajas respondedoras. Este hecho hace que el riesgo de tener esta complicación sea mayor en ciclos de FIV, y muy poco frecuente en inseminación artificial, debido a la diferencia en la estimulación ovárica realizada en una y otra técnica.

La administración de HCG para la inducción de la ovulación desencadena una reacción que termina en el aumento de la permeabilidad vascular, lo que produce los siguientes síntomas: Ascitis e hidrotorax, hipovolemia, hipotensión, hemoconcentración, taquicardia, oliguria, afectación hepática…

En función de la severidad de los síntomas el SHO se clasifica en leve, moderado o severo. El cuadro que presenta la paciente puede ir desde una molestia leve hasta un cuadro complicado y puede ser necesario el ingreso en la unidad de cuidados intensivos. Por lo tanto será vital llevar un seguimiento adecuado y un tratamiento correcto. 

Teniendo el cuenta que el mecanismo de acción de este síndrome se desencadena con la administración de HCG, los síntomas aparecen tras el efecto de esta hormona, es decir, después de la punción ovárica. Generalmente, este Síndrome de Hiperestimulación Precoz (SHOp) suele ser leve y fácilmente controlable. No obstante, puede ser el preludio de un Síndrome de Hiperestimulación Tardío (SHOt) que se desencadenara con la HCG producida por el embarazo. 

Las opciones preventivas que tenemos para evitar el SHO dependen del protocolo de estimulación utilizado. En el caso de utilizar un protocolo agonista, la maduración ovocitaria se podrá realizar únicamente mediante la HCG por lo que no se podrá evitar el SHOp. En el caso de los antagonistas, se puede utilizar el agonista para el trigering en caso de sospecha de SHO. En cualquiera de los dos casos podremos evitar el SHOt con la vitrificación embrionaria y su transferencia en ciclos posteriores. 

El tratamiento del SHO leve y moderado suele ser sintomático y con unos controles rutinarios de ecografía y analítica suele ser suficiente. El SHO severo puede precisar de paracentesis evacuadora, tratamiento con sueroterapia, heparina, albúmina… y un control riguroso de constantes, analítica y ecografía. 

Uno de los objetivos, junto con el descenso de los embarazos múltiples y la mejora en las tasas de éxito, es conseguir disminuir el síndrome de hiperestimulación ovárica hasta llegar a prácticamente 0. El objetivo de “centro de reproducción asistida libre de SHO” es factible hoy en día.

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